Los estudios clínicos demuestran que hasta el 30% del peso perdido sin supervisión nutricional puede provenir de masa muscular magra. Con alimentos de alta densidad proteica, puedes proteger tu metabolismo incluso con poco apetito.
La Meta Clínica: 1,2 g a 1,6 g de Proteína por Kilo
Para un paciente de 80 kg, el objetivo ideal se sitúa en torno a 112 g de proteína al día, distribuidos en 4 tomas pequeñas de 25–30 g:
- Pechuga de Pollo o Pavo a la plancha (100 g): 31 g de proteína limpia.
- Filete de Merluza, Tilapia o Atún (120 g): 28 g de proteína de digestión rápida.
- Whey Protein Isolate (1 cazo / 30 g): 24 g de proteína en solo 150 ml de líquido.
- Huevos Cocidos o Revueltos (2 uds.) + Queso Panela/Cottage: 22 g de proteína de alto valor biológico.
- Yogur Griego Natural / Skyr (170 g): 16 g de proteína suave para el estómago.