Los estudios clínicos demuestran que hasta el 30% del peso perdido sin supervisión nutricional puede provenir de masa muscular magra. Con alimentos de alta densidad proteica, puedes proteger tu metabolismo incluso con poco apetito.

La Meta Clínica: 1,2 g a 1,6 g de Proteína por Kilo

Para un paciente de 80 kg, el objetivo ideal se sitúa en torno a 112 g de proteína al día, distribuidos en 4 tomas pequeñas de 25–30 g: